martes, 23 de junio de 2015

La feliz mudanza



La feliz mudanza

El día era muy joven aún la armonía del bosque se sentía  al transitar por ahí.  En aquel lugar muy remoto  dentro del follaje de los árboles existía una pequeña casa habitada por una familia la misma que sin saberlo tenía como huésped al linaje Polillar.  En aquella mañana siendo muy temprano aún, Chani la mayor de las polillas despertó alarmada por un brusco movimiento que sintió, puesto que al salir cuidadosamente de su escondite  miró a una humana que estaba muy molesta al observar que estos diminutos seres habían hecho de sus bienes unos grandes manjares pues aparentemente han comido su lana de color con cuchillo y tenedor.

La pequeña se sintió amenazada al notar que la señora Naftalina estaba destruyendo su hogar, por ello se vio obligada a decir a su casta que debían abandonar ese lugar que hasta ese instante había sido su morada, pero, a pesar  de haber tenido que trasladarse de territorio Chani se  mostraba muy dichosa ya que evitó que la enfadada dueña de los deliciosos platillos masacrara a su estirpe. La descendencia Polillar se mudó muy feliz con la idea de conocer y comer cosas distintas en su nuevo hogar.

lunes, 15 de junio de 2015

Educación.




                                   La transformación del pensamiento  universitario

Desde el instante en el que comencé a leer la  carta del Sr. Alfredo Pérez Guerrero dirigido  a los estudiantes novatos mi  cuerpo se estremeció llenándose de nostalgia, de manera que  vinieron a mí  varios recuerdos sobre la maravillosa y gratificante etapa que viví como colegiala.  Tengo claro que “quedó atrás la adolescencia y ha comenzado la juventud” (PÉREZ: 1965, pág. 11), sin embargo, en mi memoria quedarán las mejores experiencias vividas.

Debo reconocer que todo lo detallado  en su enunciado es muy verídico, así que tales frases han llegado  a lo más profundo de mi pensamiento  motivándome a tomar una nueva concepción sobre lo que en realidad representa el poder formar parte de una Universidad, cuya principal función  es la de “educar e instruir para la ruda, compleja y difícil batalla de todos los días contra la ignorancia” (PÉREZ: 1965, pág. 13).

La educación es un factor indispensable  en nuestra sociedad por ello  los distintos medios de comunicación han hecho énfasis  en la importancia de  la misma.  Nuestro país actualmente busca  un nuevo tipo de educación que forje las habilidades y destrezas de los estudiantes dejando de lado la memoria en su mayoría, y reemplazándola por  un juicio más crítico que  implique mayor razonamiento y opinión. 

“Con el paso de los años el sistema educativo nos hace olvidar la verdadera importancia de la investigación, nos va formando como seres obedientes y con una criticidad basada en la idea de lo bueno y lo malo” (JIMENEZ: 2015), sin embargo hoy se busca erradicar  la enseñanza que promueva la formación de seres mecánicos en lugar de pensantes.  La transformación de la educación avanza de manera lenta, de modo que no se tome como un cambio brusco a la tradicional cátedra. 

La educación por ser tan importante debe ser  prioridad en el medio en el cual  nos desenvolvemos, sin embargo  “el conocimiento actual está parcializado” (DOIN: 2012, t: 0h 8min 2seg), puesto que  nos han presentado durante mucho tiempo un tipo de educación que recae en lo antiguo y poco  pedagógico.  El conocimiento debería dar un giro presentando un nuevo tipo de enseñanza que no solo enseñe al estudiante desde pequeño a memorizar, sino mas bien a razonar, que aprenda para la vida y  no solo para el momento. 

La sociedad nos ha presentado un tipo de educación errónea en la cual solo se nos ha obligado a aprender mecánicamente  con el único objetivo de recibir algo a cambio, sin embargo el aprender no solo se trata de eso, sino  mas bien esto se logra  “por procesos diversos e individuales” (DOIN: 2012, t: 0h 49min 23seg), ya que cada persona aprende de sí mismo sin la necesidad de caer en un prototipo de aprendizaje que lo único que hace es limitar nuestras capacidades.

Desde muy temprana edad se nos debe enseñar el arte de decidir, aceptar y practicar lo asimilado “no solamente para el simple aprendizaje de una profesión, al contrario poder educarse para ser una mejor persona y sobre todo para que algún día nos levantarnos con la frente en alto y con más fuerzas después de haber tenido una caída” (CHANGO: 2015).

El tipo de enseñanza que se imparte debería ser  atractivo de manera que llame la atención de quien recibe dicho conocimiento ya que  “si no se disfruta del aprendizaje no hay auténtico aprendizaje” (DOIN: 2012, t: 0h 39 min 33seg).  La tecnología ha ido avanzando a lo largo del tiempo y con su ayuda la manera de impartir las cátedras han ido variando con la finalidad de efectuar una clase que importe y guste a los estudiantes, sin embargo, aún no es suficiente como para poder generar un interés auténtico en los mismos.

El conocimiento lo adquirimos y lo formamos desde pequeños  en el instante en que empezamos a adquirir sapiencias, pasamos por centros de educación primaria y secundaria hasta que llegamos a la universidad, sin embargo, no solo se aprende hasta ahí, ya que la  educación no termina nunca porque “la esencia de la nueva educación es la autoeducación” (DOIN: 2012, t: 1h 41min 22), por ello  hoy en día es un gran reto el poder ingresar a las universidades ya sean de carácter público  o privado, puesto existe más competitividad  ya que cada persona de manera individual busca aprender para ser mejor, pero,  a pesar de ello y de haber sido  muy difícil también es muy regocijante el simple hecho de saber que pudo vencer la barrera que  me impedía alcanzar el inicio de un gran sueño.  “Ahora una meta ha sido traspasada y comienza un camino” (PÉREZ: 1965, pág. 12).  Es cierto que muchas veces me perdí en el camino antes de encontrar el sendero correcto.  Aún no sé con certeza si  sea el camino adecuado para llegar  a cumplir mi mayor sueño, sin embargo, tengo muy claro que es una rama segura que me conducirá hacia la meta propuesta.  Me siento muy dichosa de poder ocupar un lugar  dentro de una universidad, ya que es una señal  de que todo esfuerzo vale la pena. 

 “Cada persona es un mundo diferente en el cual está destinada a cumplir un sin número de objetivos que demuestren a lo que se dirige con los valores que cada uno tiene y que se le inculcaron desde muy temprana edad” (CADENA: 2015).  Es muy importante tener presente nuestros sueños, puesto que de esa manera podremos cumplir  todos los objetivos que nos hemos trazado antes de llegar hacia ellos.

“Nadie ha dicho que este no va a ser un transcurso  lleno de obstáculos” (CALVOPIÑA: 2015), pero,  a la vez será  uno de los senderos más gratificantes que habremos de recorrer en la vida  en el mismo habrá un sin fin de tropiezos que nos hará caer en  cuenta  que el simple hecho de levantarse nos ayuda a crecer como seres humanos. 

Estoy muy consciente  que formar parte del grupo de jóvenes que el país educa no solo para un futuro sino también para el presente implica una misión muy importante, puesto que cada uno se desenvolverá en  las diferentes necesidades que el país requiere, y así poder dejar  de lado el interés y bienestar propio, de manera que no solo se piense en uno mismo sino también en las carestías de los demás.

La universidad entrega al País grupos de jóvenes equipados con las virtudes del conocimiento y con las virtudes de la bondad. Ellos tienen una misión que desborda y sobrepasa a los objetivos meramente económicos, a los objetivos de ganar el pan y de gozar de posición holgada (PÉREZ: 1965,  pág. 14).

Nuestro  país está encaminado a formar  no solo profesionales  con basto conocimiento, sino pretende llegar a crear  profesionales con coraje, decisión, fuerza, voluntad y capacidad de emprendimiento puesto que “podemos vivir sin saber logaritmos, pero, no podemos vivir sin saber relacionarnos con otras personas” (DOIN: 2012, t: 0h 30min 51s), ahora bien, dichos nuevos profesionales que la Patria entregará a la sociedad debemos estar comprometidos con la ardua tarea de compromiso y entrega al bienestar de la sociedad.  

La actuación de cada persona en el medio que lo rodea dice mucho de la misma “dando a relucir en futuro lo bien aprendido, tanto en virtudes de conocimiento como en valores éticos y humanos, en todo el tiempo que hayamos dedicado a descubrirnos como profesionales y mucho más como personas” (ISACÁZ: 2015).  Los seres humanos no podemos estar solos por ello es necesario relacionarnos de manera amena con todos, y que mejor manera si buscamos  el bienestar comunitario.

Solo me queda decir que agradezco su invitación a mirar desde otro punto de vista  el inicio de la vida universitaria, así que me comprometo a ¨crear un nuevo sentido de libertad y justicia¨ (PÉREZ: 1965, pág. 20), para ir descifrando poco a poco  el mundo que aún espera ser descubierto y no formarme solo como un profesional más de la vida, sino ser el profesional que cambiará la vida de los demás. Acepto el reto de formar parte del ejército que lucha contra la ignorancia  y ser digna  de que se me llame universitaria.


Fuentes de información:

  PÉREZ, Alfredo, ¨La Universidad y la Patria¨, Editorial Universitaria, Ecuador, 1965.
·         DOIN, Germán, (2012),”La Educación Prohibida”, [video], Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=-1Y9OqSJKCc
·         ISACÁZ,  Paola, (2015), “Pensamientos de la Educación”, [en línea], disponible en: http://dayanapaolaisacaz.blogspot.com/
·         CADENA, Josué, (2015), "Introducción a la comunicación académica", [en línea], disponible en: https://introduccionacademica.wordpress.com/
·         CHANGO,  Leslie, (2015), "Pensamientos juveniles", [en línea], disponible en: http://pensamientosjuvenileslch.blogspot.com/
·         JIMENEZ, Daniela, (2015), “Saberes”, [en línea], disponible en: http://saberesense.blogspot.com/
·         CALVOPIÑA, Nicole, (2015), “Literario”, [em línea], disponible en:  http://introduccionacademicanicole.blogspot.com/

viernes, 12 de junio de 2015

CARTA 3

Sr.  Alfredo Pérez Guerrero
Desde el instante en el que comencé a leer su carta mi cuerpo se estremeció llenándose de nostalgia, de manera que  vinieron a mí  varios recuerdos sobre la maravillosa y gratificante etapa que viví como colegiala.  Tengo claro que “quedó atrás la adolescencia y ha comenzado la juventud” (PÉREZ: 1965, pág.11), sin embargo, en mi memoria quedarán las mejores experiencias vividas.

Debo reconocer que todo lo detallado  en su enunciado es muy verídico, así que tales frases han llegado  a lo más profundo de mi pensamiento  motivándome a tomar una nueva concepción sobre lo que en realidad representa el poder formar parte de una Universidad, cuya principal función  es la de “educar e instruir para la ruda, compleja y difícil batalla de todos los días contra la ignorancia” (PÉREZ: 1965, pág.13).

La educación es un factor indispensable  en nuestra sociedad por ello  los distintos medios de comunicación han hecho énfasis  en la importancia de  la misma.  Nuestro país actualmente busca  un nuevo tipo de educación que forje las habilidades y destrezas de los estudiantes dejando de lado la memoria en su mayoría y reemplazándola por  un juicio más crítico que  implique mayor razonamiento y opinión.

La educación por ser tan importante debe ser  prioridad en el medio en el cual  nos desenvolvemos, sin embargo  “el conocimiento actual está parcializado” (DOIN: 2012, t: 0h 8min 2seg), puesto que  nos han presentado durante mucho tiempo un tipo de educación que recae en lo antiguo y poco  pedagógico.  El conocimiento debería dar un giro presentando un nuevo tipo de enseñanza que no solo enseñe al estudiante desde pequeño a memorizar, sino mas bien a razonar, que aprenda para la vida y  no solo para el momento.

El tipo de enseñanza que se imparte debería ser  atractivo de manera que llame la atención de quien recibe dicho conocimiento ya que  “si no se disfruta del aprendizaje no hay auténtico aprendizaje” (DOIN: 2012, t: 0h 39 min 33seg).  La tecnología ha ido avanzando a lo largo del tiempo y con su ayuda la manera de impartir las cátedras han ido variando con la finalidad de efectuar una clase que importe y guste a los estudiantes, sin embargo, aún no es suficiente como para poder generar un juicio crítico en los mismos.

La sociedad nos ha presentado un tipo de educación errónea en la cual solo se nos ha obligado a aprender mecánicamente  con el único objetivo de recibir algo a cambio, sin embargo el aprender no solo se trata de eso, sino  mas bien esto se logra  “por procesos diversos e individuales” (DOIN: 2012, t: 0h 49min 23seg), ya que cada persona aprende de sí mismo sin la necesidad de caer en un prototipo de aprendizaje que lo único que hace es limitar nuestras capacidades.

El conocimiento lo adquirimos y lo formamos desde pequeños  en el instante en que empezamos a adquirir sapiencias, pasamos por centros de educación primaria y secundaria hasta que llegamos a la universidad, sin embargo, no solo se aprende hasta ahí, ya que la  educación no termina nunca porque “la esencia de la nueva educación es la autoeducación” (DOIN: 2012, t: 1h 41min 22), por ello  hoy en día es un gran reto el poder ingresar a las universidades ya sean de carácter público  o privado, puesto existe más competitividad  ya que cada persona de manera individual busca aprender para ser mejor, pero,  a pesar de ello y de haber sido  muy difícil también es muy regocijante el simple hecho de saber que pudo vencer la barrera que  me impedía alcanzar el inicio de un gran sueño.  “Ahora una meta ha sido traspasada y comienza un camino” (PÉREZ: 1965, pág.12). Es cierto que muchas veces me perdí en el camino antes de encontrar el sendero correcto.  Aún no sé con certeza si  sea el camino adecuado para llegar  a cumplir mi mayor sueño, sin embargo, tengo muy claro que es una rama segura que me conducirá hacia la meta propuesta.  Me siento muy dichosa de poder ocupar un lugar  dentro de una universidad,  ya que es una señal  de que todo esfuerzo vale la pena.

Estoy muy consciente  que formar parte del grupo de jóvenes que el país educa no solo para un futuro sino también para el presente implica una misión muy importante, puesto que cada uno se desenvolverá en  las diferentes necesidades que el país requiere, y así poder dejar  de lado el interés y bienestar propio, de manera que no solo se piense en uno mismo sino también en las carestías de los demás.

La universidad entrega al País grupos de jóvenes equipados con las virtudes del conocimiento y con las virtudes de la bondad. Ellos tienen una misión que desborda y sobrepasa a los objetivos meramente económicos, a los objetivos de ganar el pan y de gozar de posición holgada (PÉREZ: 1965,  pág.14).

Nuestro  país está encaminado a formar  no solo profesionales  con basto conocimiento, sino pretende llegar a crear  profesionales con coraje, decisión, fuerza, voluntad y capacidad de emprendimiento puesto que “podemos vivir sin saber logaritmos, pero, no podemos vivir sin saber relacionarnos con otras personas” (DOIN: 2012, t: 0h 30min 51s), ahora bien, dichos nuevos profesionales que la Patria entregará a la sociedad debemos estar comprometidos con la ardua tarea de compromiso y entrega al bienestar de la sociedad. 

Solo me queda decir que agradezco su invitación a mirar desde otro punto de vista  el inicio de la vida universitaria, así que me comprometo a ¨crear un nuevo sentido de libertad y justicia¨ (PÉREZ: 1965, pág.20), para ir descifrando poco a poco  el mundo que aún espera ser descubierto y no formarme solo como un profesional más de la vida, sino ser el profesional que cambiará la vida de los demás. Acepto el reto de formar parte del ejército que lucha contra la ignorancia  y ser digna  de que se me llame universitaria.

Fuentes de información:
PÉREZ, Alfredo, ¨La Universidad y la Patria¨, Editorial Universitaria, Ecuador, 1965.

DOIN, Germán, (2012), ”La Educación Prohibida”, [video], Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=-1Y9OqSJKCc
                                                
CARTA 2

Sr.  Alfredo Pérez Guerrero.

Desde el instante en el que comencé a leer su carta mi cuerpo se estremeció llenándose de nostalgia, de manera que  vinieron a mí  varios recuerdos sobre la maravillosa y gratificante etapa que viví como colegiala.  Tengo claro que “quedó atrás la adolescencia y ha comenzado la juventud” (PÉREZ: 1965, pág.11), sin embargo en mi memoria quedarán las mejores experiencias vividas.

Debo reconocer que todo lo detallado  en su enunciado es muy verídico, así que tales frases han llegado  a lo más profundo de mi pensamiento  motivándome a tomar una nueva concepción sobre lo que en realidad representa el poder formar parte de una Universidad, cuya principal función  es la de “educar e instruir para la ruda, compleja y difícil batalla de todos los días contra la ignorancia” (PÉREZ: 1965, pág.13).

Hoy en día es un gran reto el poder ingresar a este tipo de instituciones ya sean de carácter público  o privado, pero,  a pesar de haber sido  muy difícil también es muy regocijante el simple hecho de saber que pude vencer la barrera que  me impedía alcanzar el inicio de un gran sueño. “Ahora una meta ha sido traspasada y comienza un camino” (PÉREZ: 1965, pág. 12).  Es cierto que muchas veces me perdí en el camino antes de encontrar el sendero correcto.  Aún no sé con certeza si  sea el camino adecuado para llegar  a cumplir mi mayor sueño, sin embargo, tengo muy claro que es una rama segura que me conducirá hacia la meta propuesta.  Me siento muy dichosa de poder ocupar un lugar  dentro de una universidad,  ya que es una señal  de que todo esfuerzo vale la pena.

Estoy muy consciente  que formar parte del grupo de jóvenes que el país educa no solo para un futuro sino también para el presente implica una misión muy importante, puesto que cada uno se desenvolverá en  las diferentes necesidades que el país requiere, y así poder dejar  de lado el interés y bienestar propio, de manera que no solo se piense en uno mismo sino también en las carestías de los demás.

La universidad entrega al País grupos de jóvenes equipados con las virtudes del conocimiento y con las virtudes de la bondad. Ellos tienen una misión que desborda y sobrepasa a los objetivos meramente económicos, a los objetivos de ganar el pan y de gozar de posición holgada (PÉREZ: 1965,  pág.14).

Nuestro país está encaminado a formar  no solo profesionales  con basto conocimiento, sino pretende llegar a crear  profesionales con coraje, decisión, fuerza, voluntad y capacidad de emprendimiento, ya que “la inteligencia no es nada, si no está acompañada por otras virtudes” (PÉREZ: 1965, pág.17), ahora bien, dichos nuevos profesionales que la Patria entregará a la sociedad debemos estar comprometidos con la ardua tarea de compromiso y entrega al bienestar de la sociedad. 

Solo me queda decir que agradezco su invitación a mirar desde otro punto de vista  el inicio de la vida universitaria, así que  me comprometo a ¨crear un nuevo sentido de libertad y justicia¨ (PÉREZ: 1965, pág.20), para ir descifrando poco a poco  el mundo que aún espera ser descubierto y no formarme solo como un profesional más de la vida, sino ser el profesional que cambiará la vida de los demás. Acepto el reto de formar parte del ejército que lucha contra la ignorancia  y ser digna  de que se me llame universitaria.

Bibliografía
PÉREZ,  Alfredo, ¨La Universidad y la Patria¨, Editorial Universitaria, Ecuador, 1965.

Respuesta a la carta del Sr. Alfredo Pérez Guerrero.




CARTA

Sr.  Alfredo Pérez Guerrero.

Desde el instante en el que comencé a leer su carta mi cuerpo se estremeció llenándose de nostalgia, de manera que  vinieron a mí  varios recuerdos sobre la maravillosa y gratificante etapa que viví como colegiala.  

Debo reconocer que todo lo detallado  en su enunciado es muy verídico, así que tales frases llegaron a lo más profundo de mi pensamiento  motivándome a tomar una nueva concepción sobre lo que en realidad representa el poder formar parte de una universidad.

Hoy en día es un gran reto el poder ingresar a este tipo de instituciones ya sean de carácter público  o privado, pero, a pesar de haber sido  muy difícil también es muy regocijante el simple hecho de saber que pude vencer la barrera que  me impedía alcanzar el inicio de un gran sueño.  Es cierto que muchas veces me perdí en el camino antes de encontrar el sendero correcto.  Aún no sé con certeza si este sea el camino adecuado para llegar  a cumplir mi mayor sueño, sin embargo, tengo muy claro que es una rama segura que me conducirá hacia la meta propuesta.  Me siento muy dichosa de poder ocupar un lugar  dentro de una universidad,  ya que es una señal  de que todo esfuerzo vale la pena.

Tras haber pasado un tiempo sin estudiar entendí que la etapa de adolescencia ya se marchó, y como Ud. supo mencionar ya soy una persona llena de fuerza física y espiritual que pasará varios años en este nuevo templo del saber forjándome para afrontar las situaciones cotidianas de la vida, sin embargo, dichas situaciones por más comunes que parezcan aún representan un gran misterio. En este mi nuevo hogar no solo lograré ir venciendo la ignorancia, sino  también aprenderé a mejorar como ser humano lleno de plena libertad, y  crearé vínculos tanto con maestros como con mis compañeros.

Estoy muy consciente  que formar parte del grupo de jóvenes que el país educa no solo para un futuro sino también para el presente implica una misión muy importante, puesto que cada uno se desenvolverá en  las diferentes necesidades que el país requiere, y así poder dejar  de lado el interés y bienestar propio, de manera que no solo se piense en uno mismo sino también en las carestías de los demás. El país está encaminado a formar  no solo profesionales  con basto conocimiento, sino pretende llegar a crear  profesionales con coraje, decisión, fuerza, voluntad y capacidad de emprendimiento, ahora bien, dichos nuevos profesionales que la Patria entregará a la sociedad debemos estar comprometidos con la ardua tarea de compromiso y entrega al bienestar de la sociedad.

Solo me queda decir que agradezco su invitación a mirar desde otro punto de vista  el inicio de la vida universitaria, así que  me comprometo a ir descifrando poco a poco  el mundo que aún espera ser descubierto y no formarme solo como un profesional más de la vida, sino como aquel que  cambiará la vida de los demás.  Acepto el reto de formar parte del ejército que lucha contra la ignorancia,  y ser digna  de que se me llame universitaria.